La ilusión de la materia
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La ilusión de la materia

Las antiguas tradiciones ya nos hablaban de la ilusión de la realidad que percibimos. La física cuántica ha demostrado que es así.

En el hinduismo, maia o maya es la ilusión, una imagen ilusoria o irreal. Más concretamente en el hinduismo se suele considerar que la realidad o todo el universo de cosas fenoménicas y que aparecen como existentes son ilusorias, es decir hacen el tejido de la maya y que, por ejemplo, los seres humanos solemos tener karma al quedar, muchas veces gozosamente, atrapados en la maya. Māyā es la personificación de la energía ilusoria. La ilusión, materia, en contraposición con el espíritu.

 

En el marco de varias doctrinas orientales, shuniata es lo carente de realidad, sin entidad, lo que no existe, lo insustancial, lo deshabitado, lo vacío.

 

Shuniata significa que no hay nada que posea una esencia individual y, por tanto, que todo está vacío, sin una realidad independiente. Todo lo que existe está relacionado y es interdependiente, y la aparente pluralidad de individualidades es un carácter ilusorio de nuestra existencia.

 

¿No es esto lo mismo que describe la física cuántica?

 

Espacio hueco. Eso es lo que es en su mayor parte un átomo. Más del 99.9% del volumen del átomo está vacío. Si el núcleo del átomo fuera del tamaño de una pelota de baloncesto, los electrones estarían varios kilómetros de distancia.

 

Los físicos cuánticos descubrieron que los átomos físicos están compuestos por vórtices de energía que giran y vibran de forma constante; en realidad, cada átomo es como una peonza inestable que irradia energía. Puesto que cada átomo posee una energía característica (inestable), las agrupaciones de átomos (moléculas) irradian en conjunto unos patrones de energía específicos. Cada estructura material en el universo, lo que nos incluye a ti y a mí, irradia un sello de energía único y característico.

 

En teoría, si fuera posible observar la composición de un átomo al microscopio, ¿qué veríamos? Imagínate un remolino de polvo que se mueve a través del desierto. Ahora elimina la arena y la suciedad del remolino. Lo que te queda es un vórtice invisible similar a un tornado. Pues bien, el átomo está formado por un cierto número de vórtices infinitesimales similares a esos torbellinos de arena que denominamos quarks y fotones. Desde lejos, el átomo parecería una esfera borrosa. A medida que se fuera enfocando y acercando la lente, el átomo se haría menos claro y definido. Si nos acercáramos a su superficie, no verías nada. De hecho, si enfocaras la estructura al completo del átomo, lo único que verías sería un vacío físico. El átomo no tiene estructura física.

 

Los átomos están formados por energía invisible, no por materia tangible.

 

Así pues, en nuestro mundo, la sustancia material, la materia, aparece de la nada. Algo bastante extraño, si te paras a pensarlo. Puedes mirar tu mesa, a ti mismo, y sin embargo, si aumentaras el tamaño del material observado con un microscopio atómico, verías que no estás viendo nada.

 

La materia puede definirse de forma simultánea como un sólido (una partícula) y como un campo de fuerza inmaterial (una onda).

 

Cuando los científicos estudian las propiedades físicas del átomo, como la masa y el peso, el átomo tiene la apariencia y el comportamiento de la materia física. Sin embargo, cuando esos mismos átomos se describen en términos de potenciales de voltaje y longitudes de onda, muestran las cualidades y propiedades de la energía, de las ondas. El hecho de que la energía y la materia sean una misma y única cosa es precisamente lo que Einstein reconoció al expresar su fórmula E = mc2. Aunque simple, esta ecuación dice que la Energía (E) es igual a la Materia (m de masa) multiplicada por la velocidad de la luz (c) al cuadrado. Einstein reveló que no vivimos en un universo con cuerpos físicos independientes separados por espacio muerto. El universo es un único e indivisible agujero dinámico en el que la energía y la materia están tan estrechamente relacionadas que resulta imposible consideradas elementos independientes.

 

Así que, nuestra realidad, aquello que consideramos tangible, es en su mayor parte (99%) espacio vacío. Interconectado a su vez por energías invisibles. ¿No es curioso que nuestra percepción alcance casi exclusivamente lo material?¿Que visión de la realidad más amplia nos estamos perdiendo por la limitación de nuestros sentidos?

 

Fuentes: Solociencia, Budismo, Shuniata

Libro “La creencia de la biología” Dr. Bruce Lipton

 

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